Un lugar para escucharte y cuidarte
Primero, entender lo que te ocurre
Tu motivo de consulta no se reduce a una zona del cuerpo. Preguntamos cómo comenzó, qué actividades te resultan difíciles y qué cambios te gustaría conseguir.
Con esa información y la exploración acordamos un punto de partida. Puedes preguntar, expresar dudas y participar en las decisiones sobre tu atención.
Consulta y movimiento, en el mismo recorrido
Atención individual
Ejercicio acompañado
Una atención que se construye contigo
Escucha activa
Información comprensible
Decisiones compartidas
Seguimiento práctico
Organizamos tu primera visita
Qué puedes traer a la consulta
Informes disponibles
Ropa cómoda
Tus preguntas
Resolvemos tus dudas
Comenzamos con una entrevista sobre el motivo de consulta. Después se explica la valoración y se acuerdan los siguientes pasos según lo que se observe y tus preferencias.
Puedes consultar las imágenes de esta página y preguntarnos por las instalaciones al reservar. Si tienes una necesidad concreta de acceso, coméntala antes de tu visita.
Si dispones de informes o exploraciones relacionados con la consulta, puedes traerlos. No es necesario realizar nuevas pruebas por iniciativa propia para acudir.
Sí. Durante el seguimiento se conversa sobre los cambios, las actividades que sigues encontrando difíciles y la respuesta al plan acordado.
Contacta con la clínica por el mismo canal que utilizaste para reservar e indica qué cita necesitas cambiar. Te informaremos de las alternativas disponibles.